1) Atar el pollo: Usa una banda elástica apta para horno para mantener la forma del pollo.
2) Asegurar la posición: Envuelve la banda alrededor de las patas y pásala detrás del pecho para mantenerlo firme.
3) Preparar la mezcla de hierbas: Coloca la sal gruesa en una batidora junto con una hoja de laurel.
4) Agregar las hierbas aromáticas: Incorpora romero, salvia y orégano fresco a la mezcla.
5) Añadir el ajo: Pela dos dientes de ajo y agrégalos a la batidora.
6) Triturar la mezcla: Procesa todo hasta obtener una mezcla homogénea.
7) Transferir la mezcla: Pasa la mezcla de hierbas y sal a un tazón pequeño.
8) Preparar el pollo: Coloca el pollo en una fuente para hornear.
9) Aplicar aceite: Unta toda la superficie del pollo con aceite de oliva virgen extra.
10) Cubrir con la mezcla de hierbas: Esparce la mezcla de hierbas picadas sobre el pollo.
11) Masajear el pollo: Frota bien el condimento en toda la superficie para que se adhiera mejor.
12) Sazonar el interior: Introduce parte de la mezcla de hierbas dentro del pollo para potenciar su sabor.
13) Hornear: Cocina en un horno precalentado a 180°C en modo estático durante aproximadamente una hora.
14) Humedecer el pollo: Durante la cocción, rocía el pollo con sus propios jugos para evitar que se seque.
15) Dar la vuelta al pollo: A mitad de la cocción, retira el pollo del horno y voltéalo para garantizar una cocción uniforme.
16) Continuar horneando: Vuelve a meter el pollo al horno y sigue rociándolo con su jugo ocasionalmente.
17) Comprobar la cocción: Al finalizar el tiempo de cocción, mide la temperatura en el centro de la pierna; debe alcanzar los 72°C.
18) Servir: Retira el pollo del horno y sírvelo caliente.